Mariano Rajoy

100 días del gobierno de Rajoy

Se cumplen 100 días del gobierno de Rajoy y podemos ya hacer un balance de su gestión: Subida del IRPF (antes de las elecciones del 20-N prometía que no lo haría), subida del IBI (ídem), recortes en enseñanza y sanidad (no así en los fondos destinados a la Iglesia, que se mantienen intactos), aumento de las jornadas de los funcionarios, ley de amnistía fiscal (cuya posibilidad había también atacado firmemente cuando se encontraba en la oposición), subida del recibo de la luz y el gas para los hogares, y un largo etcétera de medidas que culminaron quizás con la reforma laboral y su consiguiente respuesta por parte de los trabajadores en la huelga general del 29-M.

El resultado -como era previsible- no parece ser demasiado satisfactorio: Antes de las elecciones, los inversores pedían un interés más alto por la deuda pública italiana que por la española, lo que demostraba que esta última contaba con mayor fiabilidad por parte de los mercados. Por entonces, el ahora ministro Guindos, alardeaba diciendo que ese dato se debía a que los mercados ya sabían que el próximo gobierno sería del PP y, precisamente por ello, se creaba ese clima de confianza.

Pues bien, desde primeros de marzo, el riesgo de España en los mercados, se ha colocado nuevamente por encima del de Italia. Parece que la confianza de la que alardeaba el ahora ministro Guindos ha sido efímera, y Europa vuelve a tener en el punto de mira a España. Hace sólo unos días, el economista jefe de la Citi afirmaba que “España está más cerca que nunca de la reestructuración de su deuda”, mientras que Bruselas ha centrado nuevamente su atención en nuestro país, y ha aumentado el fondo de rescate, en previsión de que Italia o España puedan necesitarlo.

Pese a las reformas drásticas (para unos más que para otros) del gobierno de Rajoy, los inversores siguen desconfiando. La española es la única de las grandes bolsas europeas que ha perdido posiciones, mientras que Italia o Bélgica experimentan mejoras. Y si bien es cierto que la prima de riesgo ha descendido desde noviembre, esto se ha debido a la inyección de liquidez del Banco Central Europeo, y no al éxito de las reformas del Ejecutivo. El balance, sin embargo, sigue siendo preocupante: la economía ha vuelto a la recesión y el paro afecta ya al 23% de la población activa. Todo ello hace que Bruselas continúe mirando con recelo a España.

Desde el Ministerio de Economía se justifican: “Las reformas no tendrán efectos inmediatos, hay que darles tiempo. En concreto, la laboral y la financiera con relación al empleo y el crédito, respectivamente. Venimos de un deterioro muy profundo y las tendencias no cambian de la noche a la mañana”.

Fuentes del mismo Ministerio aseguran que “la economía sigue sin el riego sanguíneo”. Algo que puede parecer incoherente viniendo de un gobierno que pretende tomar como fórmula mágica la senda del ahorro, con su consecuente deterioro del consumo y, con ello, de la ya maltrecha economía española.

IMAGEN: European People’s Party.

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