Las Vegas

Las Vegas “made in Spain”

La pugna de los gobiernos de Madrid y Cataluña por la construcción de “Eurovegas” supone la apuesta por un modelo que en EEUU se considera caduco y fracasado.

Parece que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Si la crisis internacional se cebó especialmente con España por coincidir con el estallido de la burbuja inmobiliaria, se diría que debíamos haber tomado nota y aprovechar el batacazo para cambiar nuestro modelo de crecimiento, apostando por una economía productiva frente a la especulativa que ya nos ha llevado al desastre en distintas ocasiones.

Sin embargo, los gobiernos autonómicos de Cataluña y Madrid se pelean ahora por acoger el proyecto que pretende construir una nueva Las Vegas en España. Las promesas de creación de empleo ocultan la realidad de un modelo fracasado: el Estado de Nevada, que comprende los dos centros de juego de Las Vegas y Reno, tiene el dudoso honor de ser el líder estadounidense en desempleo, en embargos, y en propiedades tasadas por debajo del valor de sus hipotecas.

Sheldon Adelson, presidente de Las Vegas Sand, decide ahora si construir una filial de Las Vegas en España, prometiendo la creación, en diez años, de 160.000 puestos de trabajo. Sin embargo, si contemplamos el caso de Las Vegas -que creció notablemente durante la burbuja inmobiliaria- el escenario no parece alentador: con un paro del 12% (cuatro puntos por encima de la media de los EEUU) se ha convertido en el principal lastre económico estadounidense. Una de cada 16 propiedades ha sido embargada por los bancos, y el 60% de los ciudadanos deben más al banco por su hipoteca de lo que vale su propia casa. Esta es la consecuencia directa de un sistema de crecimiento basado en la construcción y los servicios que nos resulta tristemente familiar. Los gobernantes tratan ahora, desesperadamente, de diversificar la economía.

El republicano Brian Sandoval, gobernador de Nevada, reconoce que el modelo de Las Vegas está caduco y presentó recientemente un programa para crear 50.000 puestos de trabajo en la zona, huyendo de la construcción y los hoteles, y buscando, por contra, el crecimiento económico sostenible a partir de la creación de puestos de trabajo de calidad y duraderos. Han apostado, entre otras, por la creación de centros médicos y cadenas hospitalarias.

En el pleno centro de la Avenida de Las Vegas, nos encontramos hoy con un símbolo llamativo: un edificio de 26 plantas conocido como Harmon Tower, destinado en principio a apartamentos de lujo, y cuyas obras se encuentran desde 2008 paralizadas y en estado de abandono.

Mientras tanto, los dirigentes españoles parecen no querer tomar nota de las lecciones que nos han dado las experiencias propias y ajenas, y pretenden seguir apostando por el pan para hoy y hambre para mañana. Como tristemente hemos visto, este tipo de parches tienen muy poco recorrido y, sobretodo claros ganadores (los especuladores) y grandes perdedores (la inmensa mayoría de la población).

IMAGEN: Las Vegas.

A %d blogueros les gusta esto: