Complejo español: brindar antes de ganar

Escupir para arriba está feo, sobre todo porque uno corre el riesgo de mojarse. Pero en España suele ser un deporte nacional casi tan practicado como la envidia. Esto de darse palmadas en el pecho, de retarse, de apostar, va mucho con nuestra sociedad. Por supuesto los deportes no podían salirse de esta ecuación, y menos después de los triunfos de los últimos años. La Selección Española de Fútbol y de Baloncesto, o incluso deportistas  individuales como Rafa Nadal, Alberto Contador o Pau Gasol, han levantado el ánimo por el deporte español incluso fuera de nuestras fronteras.

El último caso es el más famoso y también en el que más incidimos. La eterna rivalidad entre el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona. Sacar el tema de ambos equipos puede asegurar muchas discusiones en la mayoría de las personas en este país. España se divide. En algo como el fútbol sí, pero también es un recurso muy utilizado para distraer a la población. Muy eficaz, también. En las últimas semanas se ha hablado de estos dos equipos más que de las reformas realizadas por el Gobierno, las escandalosas declaraciones/sugerencias del FMI, o de los desahucios de familias enteras (que, por cierto, son 300 cada día en nuestro país). Por lo tanto no podemos dejar pasar este tema.

La eterna rivalidad entre el Real Madrid y el Barça ha empeorado, si es posible, en los últimos años, gracias a la ayuda inestimable de algunos sectores periodísticos y a la agitación de ciertos personajes. Al principio de la temporada había todo tipo de apuestas. Un año más se daba al Barça como ganador de la Liga, al igual que en las últimas temporadas. Un año más el Madrid prometía ir a ganar la décima Copa de Europa. Un año más nos vendían el clásico como el partido del siglo. Ahora todo a punto de finalizar, ¿qué ha ocurrido?

Pues que el Barça no ganará la Liga a menos que una hecatombe cambie todas las probabilidades. Hasta el mejor equipo del mundo tiene malas temporadas, y los culés no pueden salvarse de eso. El equipo blaugrana no ha tenido mucha suerte con las lesiones este año, arrastrando temporadas de verdadera gloria. El cansancio y el desgaste han hecho mella en el mejor equipo del siglo XXI. Tampoco han ayudado algunas apuestas técnicas  que no han tenido que el resultado esperado. Al Barça se le escapa la Liga; la dejó ir finalmente en el último clásico frente al Madrid, pese a una fantástica remontada en apenas un par de meses. Y no solo eso, ha perdido también la posibilidad de ganar la Champions y revalidar el título del año pasado. El Chelsea le quitó ese sueño el martes pasado, cuando le hizo imposible remontar un resultado de 1-0 de la ida. El equipo inglés consiguió colar un gol a finales de la primera parte tras dos tantos del Barça, y se cerró en el área hasta hacer casi imposible una remontada. El fallo de Messi del penalti y el gol que marcó Torres en el descuento solo sirvieron para adelantar pocos minutos los que ya era evidente: Este año no es del Barça.

El Madrid también ha sufrido una pérdida dolorosa. Tras caer en Cuartos de la Copa del Rey contra el Barça, se centró en la Liga y en la Champions. La primera casi la tiene asegurada, aunque ha tenido unas jornadas de bastante miedo al ver que su eterno rival recortaba la distancia de 10 a 4 puntos. La segunda la perdió anoche. El Bayern de Munich se llevó la enésima oportunidad de los blancos de obtener la tan ansiada décima Copa de Europa. Los alemanes llevaban una ventaja en la ida de 2-1 que los madrileños no fueron capaces de superar en el Bernabéu. Tras igualar el resultado, el Bayern puso todo su fútbol y entrega en conseguir el empate e incluso la victoria. La suerte no acompañó a los germánicos que fallaron algunos goles casi cantados, pero finalmente los penalties les dieron la razón. Neuer paró los balones de Cristiano Ronaldo y Kaká, y Sergio Ramos mandó su disparo al cielo de Madrid. El Bayern consiguió el pase y España se quedó sin representación.

No habrá duelo español en la final europea, como tanto aseguraban todas las apuestas. El Chelsea y el Bayern se jugarán el título, y quizá los españoles por fin podremos centrarnos en cosas más importantes y menos comentadas. Finalmente el escupitajo cayó del cielo. No somos únicos, no estamos solo nosotros. Los demás equipos europeos han decidido mostrar las garras y plantar cara. Los españoles deberán guardar el vino con el que ya habían brindado para otro año, al menos en lo que se refiere a la Champions. Aún podemos tener un ganador en la UEFA, ya que Valencia, Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao se encuentran en semifinales. Los dos primeros se lo juegan esta noche entre ellos. Al menos sí habrá representación española en la final, aunque esperemos que no volvamos a cometer el error de escupir para arriba para después tener que tragárnoslo.

Para los nostálgicos que aún se sienten desolados por las eliminaciones del Madrid y el Barça, pueden encontrar consuelo. Los blancos prácticamente tienen sentenciada la Liga, y eso les asegura un título que guardar celosamente en sus vitrinas, ya llenas. Eso sí Sergio Ramos no lo lanza antes por el autobús, claro. En cuanto al Barça, aunque sea una temporada algo más agridulce que las últimas que este equipo tienen acostumbrados a sus seguidores, no hay que olvidar que ya ha ganado tres títulos. Ya son suyos el Mundialito, la Supercopa de España y la Supercopa de Europa. Y la posibilidad de la Copa del Rey también está abierta, siempre que el Athletic (hambriento de títulos y con dos opciones abiertas) lo permita. Ojala fuera tan fácil consolarse con todo…

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