Philip Kerr durante el Curso Magistral en la UIMP. Fotografía: Rafael Luengo

Philip Kerr: “Un libro consiste en persuadir y seducir al lector”

Philip Kerr, el popular autor de la saga ‘Berlin Noir’ dirigió un curso sobre escritura creativa en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Tras una consagrada carrera como escritor, Philip Kerr ya puede permitirse el lujo de transmitir sus conocimientos a autores noveles. Eso es lo que opinan, al menos, las más de treinta personas que durante la pasada semana tuvieron la suerte de acudir al Curso Magistral que el escocés impartió en el palacio de la Magdalena de Santander (Cantabria), sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Él se mostró más dudoso al respecto, asegurando que muy probablemente no conseguiría ofrecer las respuestas adecuadas, pero que sí confiaba en inspirar las preguntas correctas. Incluso el primer día del curso bromeó con el comentario que un compañero suyo de Oxford le había hecho al saber de su participación, asegurándole que esperaba que fuera en calidad de alumno, y no de profesor.

Sin embargo, sus más de veinticinco novelas publicadas y los premios literarios que le han sido otorgados despejan su bromista duda. Con el humor afilado que caracteriza sus novelas, Kerr amenizó la semana y consiguió que cinco días fueran pocos para los alumnos que acudieron a su curso. No quiso entrar mucho en el tema de sus propias obras, pero sí recomendó algunos de los títulos que más le han inspirado en su carrera, y otros tantos que pueden ayudar a los autores que quieran escribir una obra, como ‘El diario de una novela’, de John Steinbeck. En cuanto tuvo oportunidad declaró que su obra preferida es ‘1984’, de George Orwell. Kerr alabó la capacidad de Orwell de crear una novela de misterio tan bien enlazada y tan realista, a la par que ficticia.

Él mismo es famoso por mezclar la historia y la fantasía en sus novelas. Su saga más famosa, ‘Berlín Noir’, incluye personajes históricos reales en situaciones inventadas. Su última novela y octava de la saga, ‘Praga Mortal’, incluye en el argumento a Reinhard Heydrich, conocido por ser el autor del Holocausto y el nazi más sangriento del Tercer Reich. Sin embargo, es su personaje fetiche, el investigador privado Bernie Gunther, quien se lleva de nuevo el protagonismo en esta nueva entrega de novela policiaca.

Con respecto a la unión de realidades, él está a favor de la libertad literaria. “No somos historiadores, la verosimilitud no es tan importante en la fantasía”, aseguró durante una de sus clases, añadiendo, eso sí, que todo argumento debe tener sentido entre sí.

Nueva era para la novela policiaca

Philip Kerr pertenece a una nueva generación de escritores de novela negra. Lejos quedan autores como Agatha Christie, pues él asegura que la escuela policiaca ha cambiado mucho. “Ahora ya no importa tanto descubrir quién es el asesino, sino cómo son los asesinatos. El público se ha vuelto más morboso”.

Eso sí, es un firme defensor de los gustos del público. En una de sus lecciones aseguró que tanto los lectores como los autores deben restarle importancia a las opiniones de críticos y expertos, y leer aquello que les guste. “No hay que amar ni endiosar a ningún autor, por muy popular o clásico que sea, sino que un lector debe leer como un niño, guiándose por sus propios gustos”.

Habló también de los trucos para llegar al público. “No hay que ser brillante, solo hay que darles una trama que les entretenga”, aseguró. “Un libro consiste en persuadir y seducir al lector”. Defendió el uso de un vocabulario sencillo y sin pretensiones, más cercano a la mayoría de los lectores. Eso sí, destacó la gran importancia que tiene la gramática, y a la que hay que cuidar al detalle porque es “mimar al lector”.

“Un escritor es una especie de Dios de su propio mundo”

A medida que la semana avanzó, Philip Kerr fue entrando en el mundo psicológico del novelista. Se describió a sí mismo como tímido, antisocial y solitario, rasgo que por lo visto comparten muchos autores. “Uno nunca puede escribir en compañía”, aseguró. También destacó la constancia incluso por encima de la brillantez literaria. “Conozco escritores muchísimo mejores que yo que nunca han terminado un libro. Yo siempre he dedicado todos los días, al menos dos horas, a escribir, y jamás he dejado un libro a la mitad. La clave es la constancia, el trabajo continuado y no perder la inspiración ni la motivación de escribir”.

Kerr comentó con sus alumnos la belleza que suponía el crear un mundo ficticio en las hojas del papel. “Un escritor es una especie de Dios de su propio mundo. Puede cambiar muchas cosas y matar a quién quiera, es omnipotente”. Bromeó varias veces con esa comparación divina, incluso cuando aseguró que prefería escribir a mano porque no es un gran amigo de las tecnologías. “Al escribir con un bolígrafo me da la sensación de que la distancia entre mi dedo y el papel se asemeja a la distancia entre el dedo de Dios y el de Adán en el dibujo de la Capilla Sixtina. Dios señalaba a Adán sin tocarle y dirigía su vida, lo mismo que hago yo con mis personajes”.

Como colofón, el escritor dio a los oyentes unos consejos avanzados sobre guionismo (mundillo en el que también ha metido la cabeza), y sobre la auto edición, cuestión que conoce más por su mujer, la también escritora Jane Thynne, que por propia experiencia. Animó a los escritores noveles a ser valientes y editar sus propios libros, ahora que las nuevas tecnologías lo permiten. El primer día bromeó diciendo: “Quizá de aquí salgan algunos grandes escritores del mañana. Entonces podréis decir que lo habéis aprendido todo de mi”. Eso quizá sea mucho decir. Pero puede que marcara el momento en que un escritor dejara la cobardía y la vergüenza atrás. Al fin y al cabo, como Philip quería, quizá los alumnos no encontraran las respuestas que buscaban, pero sí hallaron las preguntas que necesitaban para atreverse a dar un paso más.

IMAGEN: Philip Kerr durante el Curso Magistral en la UIMP. RAFAEL LUENGO

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