La Policía, cada vez más cerca de la protesta social

Tras los nuevos y sangrantes recortes del Gobierno, los funcionarios se han hecho ver en una movilización secundada además por el Sindicato Unificado de Policía.

El pasado miércoles, el presidente expuso en el Congreso un paquete de recortes que lejos está de recuperar la economía. El más llamativo fue, sin duda, el aumento del IVA del 18% al 21% en productos generales y del 8% al 10% en los básicos. Es claramente complicado reactivar el consumo mientras se ahoga a los consumidores.

Entre otras medidas, destacan también las ya desgraciadamente tradicionales, como la reducción de la prestación por desempleo o la reforma de las pensiones, además de la reordenación de las Administraciones Públicas, con un recorte en un 30% del número de concejales en pueblos y ciudades, reforzando, eso sí, las Diputaciones Provinciales. Esto supone un ataque a la democracia, pues los cargos electos por los ciudadanos no son los de las diputaciones, sino los locales. Así pues, Mariano Rajoy debería haber eliminado personal de las diputaciones, ya que son los cargos más indirectamente elegidos. Lo mismo sucede a nivel nacional con el Congreso y el Senado: los ciudadanos eligen al Senado, mientras que quien ostenta el poder casi en su totalidad es el Congreso.

El objetivo de este paquete de recortes es el ahorro de 65.000 millones de euros en dos años, casi cinco veces más del azote de Zapatero en 2010, que fue de 15.000 millones. Sin embargo, si hay algo medianamente gracioso en todo este drama social, es el argumento de Rajoy, que asumió haber incumplido su programa electoral: “No disponemos de más ley ni de más criterio que el que la necesidad nos impone. Hacemos lo que no nos queda más remedio que hacer, tanto si nos gusta como si no. Yo soy el primero en estar haciendo lo que no me gusta”.

En relación a estas declaraciones, como bien dijo José Luis Sampedro en un programa de televisión, y como seguro hemos pensado todos los ciudadanos, ¿por qué no se va? Si es algo que atenta contra sus propios principios y “no le gusta”, su deber moral sería marcharse y decir: “Esto me ha superado y mi conciencia no me permite hacerlo. Yo no tengo poder de decisión. Que venga otro, me marcho”. Y encima quedaría como un señor a los ojos de la ciudadanía. Así que no, señor Rajoy, ese argumento no cuela.

Pero el presidente no se quedó ahí. Reconoció la falta de autonomía de España, que está tutelada por la Unión Europea, como tantas otras veces en el pasado lo estuvo por Francia y Gran Bretaña.

De todas maneras, lo que más pudo doler a los españoles que vieron el pleno del Congreso fueron la alegría y los vítores con que el grupo popular aplaudió al presidente en unas circunstancias así, cuando lo propio habría sido echarse a llorar y suplicar perdón a la ciudadanía, si bien seguro que no lo sentiría.

Protestas y huelgas

Ante esta situación y con muchas manifestaciones a la espalda por parte de los distintos sectores de la población, han sido esta vez los funcionarios quienes se han reunido bajo una misma voz en protesta por estos recortes con que ha decidido azotarles, una vez más, el Gobierno Rajoy. La manifestación se llevó a cabo ayer por la mañana, aunque el jueves también hubo algunas espontáneas. Entre las huelgas convocadas de momento se encuentra la de los taxistas, para el 1 de agosto.

Lo más llamativo de las concentraciones anunciadas ha sido, aunque pueda parecer ciertamente extraño, la adhesión del Sindicato Unificado de Policía (SUP). En un comunicado del jueves, anunció que “secundará las movilizaciones que se convoquen las principales organizaciones sindicales del país contra los últimos recortes anunciados por el Gobierno, que incluyen la supresión de la paga de Navidad para los funcionarios”.

En otro comunicado posterior, lleno de indignación, el SUP ataca a los “esquiroles” y “secuaces” del Gobierno dentro del cuerpo de Policía que no secundan las protestas, quienes han repartido octavillas culpando a los sindicatos de todo y pidiendo a los miembros del cuerpo que se den de baja. En esta nota, el SUP se ceba especialmente con aquellos policías que han hecho caso de estos panfletos: “Y algunos compañeros inteligentes, de los que hay que dudar cómo aprobaron la oposición, corrieron como avestruces a obedecer la voz de su amo”. Bajo el lema “Trabaja según te pagan; trabaja según te tratan”, el sindicato mayoritario de la Policía ha denunciado que estos esquiroles quieren continuar trabajando como en una dictadura o monarquía bananera, “violando sistemática y diariamente los derechos de los ciudadanos”.

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