El carnet de conducir y la subversión de Carromero

La situación del dirigente de Nuevas Generaciones de Madrid, Ángel Carromero, se complica. Después de ser acusado de homicidio por el Gobierno cubano tras la muerte de los opositores Oswaldo Payá y Harold Cepero en el coche que el español conducía, se ha sabido que a Carromero se le había retirado el permiso de conducir.

Según ZonaRetiro.com, fue denunciado por exceso de velocidad ante la Jefatura Provincial de Tráfico de Cuenca en enero del año 2010, con una multa de 520 euros y la pérdida de seis puntos. Para recibir esa sanción, debió de haber conducido a más de 80 km/h en una vía de 30 km/h, a más de 160 km/h en una de 90 km/h, o a 219 km/h en una autopista, donde el máximo es 120 km/h.

Tras esto hay que saltar hasta mayo de 2012, cuando las autoridades consideraron pertinente retirar el carnet a Carromero por acumulación de infracciones. Sin embargo, no pudieron dar con él en su domicilio para notificárselo, lo que obligó a publicarlo en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM, en el título II: ‘Disposiciones y anuncios del Estado’). En este boletín queda patente la apertura de expediente para “declarar la pérdida de vigencia de las autorizaciones administrativas para conducir”. También se establece en el documento un plazo de diez días para presentar alegaciones, lo cual se desconoce si se produjo. Tras estas alegaciones, la Administración decidiría si procedía o no la retirada del carnet.
A pesar de todo esto, aún no está claro si Carromero conducía o no con carnet el día del accidente en Cuba, el 22 de julio.

El vicesecretario de Nuevas Generaciones se declaró responsable del accidente y será juzgado en la isla por los homicidios de Payá y Cepero. Según el Gobierno cubano, las causas del accidente fueron el exceso de velocidad y algunas imprudencias más del conductor. El ciudadano sueco que también viajaba en el coche y resultó herido junto a Carromero, Jens Aron Modig, fue enviado a su país de origen y guardó silencio para no perjudicar al español. En caso de ser considerado culpable, Carromero se enfrenta a una condena de entre uno y diez años en centros de mínima rigurosidad. Es una pena que se cumple generalmente con servicios comunitarios: pintando calles o fabricando señales de tráfico.

De confirmarse que Carromero conducía sin permiso en Cuba, será interesante observar la reacción del Partido Popular de España, siempre tan defensor de sus miembros, incluso cuando son culpables de delitos graves, como la corrupción de Francisco Camps. Es  importante preguntarse: ¿Hasta dónde es capaz el PP de poner la mano en el fuego?

La posibilidad de actividades subversivas

Es necesario añadir, como última hora y según informa Cubadebate, que la televisión cubana emitió ayer por la noche un documental en que aporta pruebas de que el dirigente de Nuevas Generaciones y su compañero sueco, Modig, entraron en la isla con visado de turistas, involucrándose después en actividades políticas, violando así la legislación cubana. Destapando la estrecha relación que une a Carromero con José María Aznar y Esperanza Aguirre, ambos abiertamente anticastristas, también se da a conocer que Modig pertenece a la rama juvenil del Partido Demócrata Cristiano Sueco, grupo con una ideología similar a la del Tea Party norteamericano, según el documental.

En el testimonio grabado de ambos, explican que conocían a Annika Rigo, jefa del departamento de relaciones internacionales del citado partido sueco. El documental explica: “La visita del sueco y el español a Cuba fue parte de una operación organizada por Rigo con el objetivo de traer financiamiento al contrarrevolucionario Movimiento Cristiano de Liberación que presidía Oswaldo Payá”. Carromero recibió dinero y un teléfono móvil de una militante del Partido Demócrata Cristiano Sueco, la española Cayetana Muriel, con el fin de entregarlos en Cuba. El español fue guiado por Pablo Casado Blanco, presidente de Nuevas Generaciones y asesor de Aznar. La intención de Carromero y Modig en Cuba era, según muestra el vídeo, la de crear una asociación juvenil del grupo disidente de Payá, similar a las Nuevas Generaciones del PP y a la Liga Juvenil del Partido Demócrata Cristiano Sueco.

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