Goldman Sachs

Paradojas del sistema: Goldman Sachs y Sánchez Gordillo

EE.UU. ya no investigará a la entidad financiera Goldman Sachs por engaño y especulación. Mientras tanto, en España se ataca a los ciudadanos que expropiaron un supermercado para dar de comer a los necesitados, cuando solo hicieron cumplir la Constitución.

Hoy ha salido a la luz un nuevo motivo para desconfiar del sistema económico mundial. Hace más de un año, el Senado de EE.UU. dio vía libre para investigar al gigante financiero Goldman Sachs (GS), tras la denuncia del senador demócrata Carl Levin. La llamada Comisión Levin acusó al banco de engañar a sus clientes, ofreciendo productos financieros vinculados a hipotecas basura. A su vez y por detrás, en los mercados, los directivos perjudicaban a sus propios clientes, apostando por la bajada de precios de estos productos, pues eran plenamente conscientes del colapso financiero que se acercaba, y prefirieron dar un empujón para provocarlo. Es evidente que el banco ha negado dichas actividades.

Además, Goldman Sachs engañó al Congreso de EE.UU. sobre su actuación antes y durante la crisis. El senador que puso en marcha la investigación aseguró: “Solo a Goldman le fue bien con la crisis. Por eso queremos saber cómo consiguieron hacerlo”. Y es que el banco ha tenido ganancias y beneficios durante todos estos años, lo cual hace pensar, como es lógico, que ha habido trampas e ilegalidades de por medio.

Pero la historia no acaba ahí. Por todos es sabido que este gigante ha sido culpable primero de la crisis, y eso no es un secreto para nadie. Pero es relevante saber que algunos de sus antiguos miembros son hoy responsables y mandatarios de importantes instituciones. El control del FMI en Europa es de Antonio Borges, quien fuera vicepresidente de GS. El actual primer ministro italiano, Mario Monti, ha sido asesor internacional del banco. Y lo que más podría escamar a la opinión pública actualmente son asuntos relacionados tanto con Grecia como con la UE. Pues bien, la Agencia griega de Deuda está controlada por un financiero formado en GS, Petros Christodoulo; y el presidente del Banco Central Europeo desde noviembre de 2011, Mario Draghi, fue un alto ejecutivo del banco entre 2002 y 2005. Durante esa época, ayudó a Grecia a ocultar su deuda, eso de lo que luego se culpaba únicamente al país heleno.

Hemos empezado el artículo diciendo que hay un nuevo motivo para desconfiar del sistema, cuando hasta ahora son buenas noticias: el banco Goldman Sachs imputado. Sin embargo, esto sucedió en abril de 2011. Lo que se ha sabido hoy es que el Departamento de Justicia de EE.UU. ha preferido hacer oídos sordos y ha anunciado que no imputará cargos a la entidad ni a sus empleados porque “no hay base viable para entablar un proceso penal”, dejando en entredicho que, de aparecer nuevas pruebas, podría retomarse.

En cierto modo era de esperar que EE.UU. tomara esa decisión, teniendo en cuenta la enorme influencia que tienen sobre el propio Estado los grandes bancos y empresas privadas. Por ejemplo, uno de los grandes directivos de Goldman Sachs, Stephen Friedman, es a su vez mandatario del Council on Foreign Relations (Consejo de Relaciones Exteriores), una organización privada y no partidista que tiene mucho más poder en las relaciones exteriores de EE.UU. que el propio departamento estatal.

España, atacando al pobre y defendiendo al rico

Mientras tanto, en nuestro país hay otra muestra de la ineficacia y paradoja del sistema: se quiere encarcelar o al menos juzgar y castigar a unas personas que no han hecho más que hacer cumplir uno de los artículos de la Constitución, y que el Gobierno no va a hacer por intereses claramente económicos. En su Título VII (Economía y Hacienda), artículo 128, queda establecido: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Esto debería significar que cuando haya personas pasando necesidades, sin comida, casa, educación y/o sanidad (cosas que deberían también ser garantizadas por encima de todo), es legítima la expropiación de bienes y riquezas a quienes más tienen.

Por lo tanto, la acción llevada a cabo por Juan Manuel Sánchez Gordillo y el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), la entrada en un supermercado para coger comida y dársela a las familias que la necesitan, no es más que la puesta en práctica de ese artículo constitucional que el Gobierno nunca hará cumplir. Hay una frase de Gandhi que dice: “Cuando la ley es injusta, lo correcto es desobedecer”. En este caso, cuando el Gobierno se pone al servicio de quien no debe, lo correcto es rebelarse por el bien de la mayoría. Así pues, si el Gobierno no hace valer la Constitución y no subordina la riqueza nacional al interés general en un momento de crisis máxima, han de ser los propios necesitados y los ciudadanos en general quienes hagan valer esa Carta Magna que, para lo que quieren, los políticos hacen cumplir a rajatabla, y para lo que no, la ignoran.
Así, es obligatorio decir que la acción de Gordillo y el SAT no es ilegal. Es, sencillamente, lo que debería hacer el gobierno y no hace.

NOTA: En la página They Rule se pueden conocer los miembros de los consejos de administración de las empresas más importantes del mundo, incluida Goldman Sachs. Además, permite conocer la relación que hay entre esas empresas, es decir, qué miembros se encuentran en los dos consejos que se eligen. Es ciertamente interesante, ya que, sean las empresas que sean, es muy difícil encontrar una interrelación de más de dos eslabones (elegimos dos empresas, A y B. Pues un miembro de la empresa A se encuentra en una C y en esa C comparte mesa con el de la empresa B que hemos elegido). La gordura o delgadez del personaje significa el poder que tiene ese miembro en la compañía.

IMAGEN: Torre de Goldman Sachs, en Nueva Jersey. JEFF FORCIER

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