El aumento de suicidios y su escasa visibilidad mediática

Aumenta un 25% la tasa de suicidios en España, según datos del INE. Podría parecer el titular de cualquier informativo de las tres. Tristemente, no lo es.

Leyendo un artículo de Pascual Serrano, no queda otra que citar sus palabras: “¡Y pensar que en Túnez la gente se echó a la calle y derrocó a un presidente por la indignación que levantó el suicidio de un vendedor ambulante!”

Si nos remontamos a la crisis del 29 en Estados Unidos, los primeros que optaban por quitarse la vida eran los especuladores en Bolsa. Ahora los suicidios los “protagonizan” padres de familia, pequeños empresarios y trabajadores a sueldo que lo han perdido todo o están a punto de ello. Claro que, con más de cinco millones de parados y las ejecuciones hipotecarias que dejan en la calle a decenas de miles de familias, las cifras dejan de ser “sorprendentes”.

Según la red creada por la Comisión Europea para facilitar la movilidad laboral, hay un suicidio diario a consecuencia de la precariedad económica. Pero, los suicidios en España, siguen camuflándose impunemente mientras los “informativos” están cargados de goles y estrellas del balón.

El mundo se cubre de sangre en respuesta a un sistema que esclaviza y conduce a sus compatriotas al suicidio y la desesperación. Recordando las palabras de un ser humano digno de ser recordado, Dimitris Christoulas (víctima del sistema): “Algún día los jóvenes sin futuro cogerán las armas y colgarán boca abajo a los traidores”.

Parece que, en el Nuevo Orden implantado, no entra en plan el estado de bienestar. No entra en plan aquella lejana y deseada “esperanza de vida”, no entra en plan el beneficio del pueblo sino el del capital. En definitiva, solo “ellos”, aquellos que dirigen y controlan las finanzas, aquellos que como instrumento utilizan la corrupción y la estrategia, serán los beneficiarios de ese mismo plan.

En España hay más muertes por suicidio que por accidente de tráfico. ¿A qué se debe? ¿Será la crisis la primera causa de este hecho? ¿Por qué los mass media silencian la que se ha convertido ya en primera causa de muerte no natural? ¿No debería ser más fuerte la indignación de muchos que la ambición de unos pocos?

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