Stop desahucios

Canto a la vida y a la lucha

Ya no es un secreto para nadie que el número de suicidios ha aumentado en los últimos años, pese a los intentos por ocultarlo, tanto por parte del Gobierno como de la prensa, que debería ser la canalizadora de la situación entre lo que ocurre y la sociedad. Existe una norma deontológica en el periodismo por la cual se deben ocultar o tratar con mucha cautela las informaciones relacionadas con los suicidios, por si pudieran tener un efecto contagio. Sin embargo, sin haberlas hecho públicas, el número de personas que deciden acabar con su vida ha crecido igualmente.

Siempre ha habido suicidios, por mil motivos distintos. Pero estos últimos años, la situación económica y social que vive el país se ha agravado notablemente, y continuará haciéndolo mientras quienes deben velar por el bienestar de la ciudadanía lo hagan por los bolsillos llenos de los bancos y los mercados. Muchas personas se han visto abocadas a una situación que jamás imaginaron: hombres y mujeres, mayores y jóvenes, que vivieron con ilusión los años de engaño que precedieron a esta situación pasaron de tener prácticamente de todo a perderlo. Familias enteras se quedan cada día en la calle por una ley de desahucios que es criticada por la propia Unión Europea, que la ha calificado de “ilegal” y ha exigido a España que autorice a los jueces para frenar estos desahucios masivos. Esta gente no solo es echada a patadas de su casa, si no que después debe seguir pagándola, generando así un círculo vicioso que tiene atados a los ciudadanos de por vida. Hipotecas de las cuales no se leyó la letra pequeña, estafas bancarias y demás provocan cada día que cientos de personas se queden sin techo, mientras los grandes bancos continúan llenando sus bolsillos y acumulando un número de viviendas vergonzoso. “En España se producen 500 desahucios al día mientras hay más de cinco millones de viviendas vacías, apuntó Joaquim Bosch, portavoz de la asociación Jueces para la Democracia.

La presión social ha obligado ahora al Gobierno y al PSOE a unirse para decidir qué hacer, y paralizar los desahucios. Mientras tanto, algunas entidades bancarias los han detenido voluntariamente hasta nuevo aviso. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y no hay que alabar a los políticos por esto, ya que lo han hecho, como hemos dicho, por pura presión social, no por convicción real. La prueba está en que tanto PP como PSOE han rechazado en tres ocasiones la dación en pago en el Congreso, la última en marzo de este año, con los votos en contra del PP y la abstención del PSOE. No obstante, estas reuniones urgentes son una muestra de que la lucha comienza a dar sus frutos y a poner contra las cuerdas a los vasallos del capital.

En la acampada de desahuciados por Bankia ubicada en la plaza de Celenque, en pleno centro de Madrid, en una sede de la entidad, se grita continuamente que “si Bankia es nuestra, sus pisos también”. Y es que no cabe en la cabeza que un banco teóricamente nacionalizado y público, debido a su rescate, siga ejecutando las órdenes de desahucio, cuando claramente debería condonarlas todas, pues todas esas hipotecas ya han sido de sobra pagadas con los impuestos de todos los españoles, incluidos los desahuciados, al “rescatar” a la entidad.

Desde El Nuevo Fígaro queremos enviar un mensaje de ánimo a todas esas personas que se encuentran en una situación límite, y transmitir que no están solas. Que nada de lo que pueda suceder en este mundo es razón suficiente para terminar con lo más valioso que tenemos, y por lo que de verdad vale la pena luchar: la vida. Un reciente suicidio demostró lo poco que importan a los bancos estas tragedias: apenas unas horas después de la desgracia, la entidad bancaria ya ponía en venta el piso a través de Internet. Es por ello que no hay que rendirse. Realmente, aunque pueda sonar duro, decidir poner fin a todo es el camino más fácil para la victoria de los grandes expoliadores y explotadores. No merece la pena. Hay que luchar. A todas esas personas que se encuentren en esta terrible situación de haberlo perdido todo, no lo habéis hecho: aún os queda la vida. Y eso es más que suficiente para cambiar todo lo demás. Vamos avanzando poco a poco, y conseguiremos arrancar el poder y sentar en el banquillo a todos estos asesinos adictos al dinero. Solo luchando se consigue cambiar las cosas. Y que quede claro: a pesar de lo que se han empeñado en enseñarnos desde pequeños, no hay nada imposible. La historia lo ha demostrado en múltiples ocasiones.

IMAGEN: Manifestación de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en Madrid, el 25/09/2011. IMAGEN EN ACCIÓN

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