Colón

Las Marchas de la Dignidad logran una manifestación histórica

Ayer tuvieron lugar en Madrid las Marchas de la Dignidad. A principios de mes, seis columnas salieron de distintos puntos de España para reunirse finalmente en la capital y protestar así contra el Gobierno y sus medidas. El manifiesto de este movimiento exige que se detenga el pago de la deuda, que no haya más recortes, que se vaya la troika y, principalmente, pan y techo para todos.

Finalmente, ayer llegaron todas las columnas a Madrid y se juntaron en Atocha. Después se dirigieron a Colón, muy cerca de la calle Génova, donde se encuentra la sede central del Partido Popular. Colón es el centro neurálgico del barrio de Salamanca, que está habitado mayoritariamente por empresarios y gente de alto poder adquisitivo. Y, como no puede ser de otra manera, allí se aglutina la mayoría de votantes del PP. Por ello, no es de extrañar que al Gobierno estas marchas le hayan irritado más que cualquier otra manifestación, al centrarse en su zona, en su casa. Y, por esto, tampoco es de extrañar que ordenaran disolver la manifestación antes de la hora límite permitida. Hoy se ha convocado una manifestación en Sol a las 19:00 para exigir la libertad de los detenidos y mañana a las 10:00 una concentración en los Juzgados de la Plaza de Castilla.

La marcha

A lo largo del día, las Marchas llevaron a cabo diversos actos de protesta e incluso se levantaron los primeros cimientos de un campamento, ya que circulaba el llamamiento a una manifestación permanente a partir de las doce de la noche. Durante la tarde, los portavoces de las distintas columnas hablaron en el improvisado escenario y exigieron pan, trabajo, techo y el final de este régimen.

No faltaron alusiones a los desahucios ni al hambre. Daniel Avilés, de Murcia, declaró: “Cada vez que alguien se suicida porque le van a desahuciar, es un asesinato. Cada vez que una niña se desmaya de hambre en el colegio por no haber podido comer, eso es tortura. Y contra un régimen torturador, tenemos que unirnos todos.”

También se recordaron los asesinatos de Ceuta el pasado seis de febrero y por los que nadie se ha hecho responsable aún. Al grito de “ninguna persona es ilegal”, la Plaza de Colón, abarrotada de gente, dejaba clara su postura y exigía la dimisión del ministro del Interior y el cierre definitivo de los Centros de Internamiento de Extranjeros.

Las cargas

Todo transcurrió pacíficamente hasta las ocho y media, media hora antes de la hora límite permitida a la manifestación. En medio de la actuación de la Orquesta Solfónica (creada con el 15M), los antidisturbios comenzaron a cargar para disolver la concentración. De nuevo circulan por Internet las imágenes de golpes y detenciones en masa, pero esta vez la policía salió bastante escaldada. Algunos manifestantes, hartos de la violencia policial y de los infiltrados, respondieron con gritos y se produjeron enfrentamientos. Lluvias de piedras y disparos consiguieron disolver la manifestación. Después aún se produjeron algunos enfrentamientos más en la calle Génova. La noche se saldó con 29 detenidos, según fuentes policiales; y 101 heridos, 67 de ellos policías, entre municipales y nacionales, según Emergencias Madrid.

En el siguiente vídeo se ve a un miembro de la U.I.P. disparando a los manifestantes directamente y por encima de la cintura, lo cual está terminantemente prohibido:

Pero, sin duda, unas imágenes que han conseguido poner la piel de gallina son las grabadas durante la carga policial masiva en la Plaza de Colón, durante la actuación de la Orquesta Solfónica, que interpretó Nabucco de Verdi y el Canto a la Libertad de José Antonio Labordeta. En ese momento, los antidisturbios avanzaron hasta el centro de la plaza, ahuyentando a los allí presentes, y la orquesta dejó de tocar. Los integrantes levantaron los violines y las partituras y corearon: “Estas son nuestras armas”. Entonces, desde el escenario alguien intentó disuadir a los antidisturbios, recordándoles que había mucha gente, incluidos ancianos y niños: “Recordamos a la policía que está interfiriendo un acto totalmente legalizado y que abandone la plaza, que está siendo objeto de una agresión ilegal. Estamos concentrados legalmente, hagan el favor de abandonar inmediatamente la plaza, por favor, no ha terminado este acto y está totalmente legalizado”.

Mientras este hombre instaba a la policía a marcharse, la orquesta comenzó a tocar de nuevo el Canto a la Libertad de Labordeta, mientras de fondo se escuchaban los disparos de la carga. El vídeo es realmente emocionante y su simbolismo es impresionante o, como lo ha descrito Olga Rodríguez: “El contraste de la música, la gente huyendo y el sonido de los disparos fue una estremecedora metáfora”.

Manipulación en los medios

Por último, cabe destacar la pasividad de los medios de comunicación de masas. Y ojalá fuera sólo pasividad, pero no, la manipulación ha cobrado protagonismo una vez más. Hoy ha fallecido Adolfo Suárez, pero desde los medios llevan dos días matándole y rindiendo distintos homenajes con tal de evitar hablar de lo que estaba sucediendo en Madrid. Si definitivamente han emitido algo, han sido, cómo no, las cargas, para culpar a los “grupos de radicales”.

Portada de hoy de El País. Fuente: Kiosko.net

Portada de hoy de El País. Fuente: Kiosko.net

Asimismo, la cifra de asistentes ha provocado de nuevo ataques de risa a la par que indignación. Es un hecho que ha sido una de las manifestaciones más multitudinarias desde 1978, si no la más, según los organizadores. Algunas fuentes hablan de dos millones de personas, y no es difícil de creer, teniendo en cuenta todos los ciudadanos que han llegado caminando, los más de 800 autobuses que salieron de distintos puntos de la península –y muchos de los cuales sufrieron la retención de la Guardia Civil a la entrada a la capital– y los propios madrileños que se unieron con ilusión al evento. Además, hay que tener en cuenta que en el momento álgido de la concentración la cabecera llegaba a Colón mientras la cola estaba en Atocha. Son 2,5 kilómetros de calle repletos de gente.
Entre los medios internacionales que han calificado de gigantesca la manifestación se encuentran los franceses Le Monde y Libération y la cadena británica BBC, aunque esta ha preferido centrarse en los disturbios posteriores.

Sin embargo, los medios nacionales siguen inmersos en un clima de manipulación enfermiza. Uno de los casos más insultantes y polémicos lo ha protagonizado El País, eligiendo para su portada la cifra de la Delegación del Gobierno, 50.000 personas. Otros diarios que han arremetido contra las marchas han sido La Razón y ABC, pero no han sido tan polémicos como El País por la ideología que todo el mundo sabe que representan y que además no tienen intención de ocultar.

IMAGEN: Plaza de Colón en las Marchas de la Dignidad. Mónica

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