Catástrofe

Políticos y catástrofes: otra manera de ganar visibilidad

Giovanni Giaccio

Ha sido golpeada otra vez por una inundación la ciudad donde nació Luigi Pirandello, ilustre escritor italiano. Había pasado sólo un año desde que el último aluvión casi destruyera Génova y ahora los ciudadanos tienen que enfrentar nuevamente esta pesadilla.

Desde el 9 de octubre, los habitantes de esta ciudad han visto sus casas llenas de agua y fango. Además, ha muerto al menos una persona. Los sacrificios de los genoveses han sido inútiles porque la Madre Naturaleza tiene una fuerza que puede destruir en un abrir y cerrar de ojos todo el trabajo hecho, pero no es sólo esto lo que encoleriza a los genoveses.

De hecho, la península no se queja tanto por el poder de la naturaleza como por la incompetencia de las autoridades. Parece siempre la misma canción: todos saben, nadie hace nada. Ni siquiera se dio la alerta de lo que podría suceder.

Además, resulta increíble cómo los políticos y políticas se han beneficiado de esta horrible situación.
En primer lugar, quizá lo más grave hayan sido las declaraciones de Matteo Renzi, primer ministro italiano, que el domingo, durante un discurso público, dijo: “Me comprometeré a espalar el fango de la burocracia”. A muchas personas, esta frase les pareció claramente una instrumentalización, un hecho imperdonable sobre todo si se considera que Renzi eligió unas palabras que se refieren a una tragedia que a su vez es hija de un grave error de sus compañeros.

Otros partidos han publicado en sus perfiles de Facebook imágenes de carácter racista. De hecho, ha sido publicada una fotografía donde se ve un hombre de procedencia africana mirando a un hombre caucásico que está retirando el fango y el agua, dando así la impresión de que sólo recogen y trabajan los blancos. Pronto han comenzado los comentarios sin que nadie se preocupara de verificar. Sin embargo, después de un rato, un blogger se ha encargado de explicar que lo que muestra la imagen no es cierto y que hay algunos que limpian y otros que no.

Finalmente, incluso Beppe Grillo, líder del Movimento 5 Estrellas, procedente de Génova, ha decidido usar esta catástrofe para hacer propaganda. El político, después de ser insultado por su conciudadanos –que le habían dicho: “Ven a espalar tu también. Hay demasiados políticos aquí haciéndose fotografías”– ha respondido: “Que vengan los parlamentarios. Ya están acostumbrados a espalar mierda”.
En definitiva, parece que ni la peor de las catástrofes puede impedirlo: A ellos les interesa sólo prometer cosas imposibles y pelearse entre ellos. Y mientras Italia se hace añicos, ellos hablan, gritan y prometen.

Y yo me pregunto: ¿se darán cuenta de que Italia está muriendo sólo cuando el encefalograma sea plano?

IMAGEN: Adnkronos

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